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La primera patente de producto farmacéutico en Paraguay

La primera ley de patentes de invención de Paraguay data del año 1925, si bien la protección a las invenciones ya fue establecida desde el año 1845 en la época floreciente del Paraguay con el gobierno de Don Carlos Antonio López.

En la legislación de 1925 se estableció la prohibición de otorgar protección por patente a los medicamentos pero no así a los procedimientos utilizados para su fabricación.   Fiel a este precepto la Oficina de Patentes había otorgado algunas patentes que protegían el método de fabricación de productos farmacéuticos.

Con la adhesión del Paraguay al TRIPS en el año 1994, el Paraguay tuvo que modificar y actualizar su legislación en materia de propiedad intelectual.  Es así que a finales del año 2000 fue promulgada la nueva Ley de Patentes de Invención, que es la No. 1630.

Esta legislación establecía que el estado debía otorgar patentes a todas las áreas y fijó un periodo de gracia para la concesión de las patentes de productos farmacéuticos a partir del 1° de enero del año 2003.

En el año 2005, debido a presiones de los laboratorios Nacionales este periodo de gracia fue extendido al 1° de enero del año 2005, con la modificación de la ley de patentes, que además incorporaba ciertas exigencias para los titulares de este tipo de patentes, tales como el cumplimiento de requisitos excepcionales para obtener medidas cautelares contra los infractores y la participación del Ministerio de Salud en la examinación de patentes de productos farmacéuticos.

Supuestamente desde la fecha citada más arriba debían otorgarse patentes a los productos farmacéuticos, pero lamentablemente y por presiones externas, el Estado  no procedió a reglamentar la citada ley; y por tanto, la  participación del Ministerio de Salud en la examinación de patentes empezó recién a finales del año 2010.

Por todo lo mencionado anteriormente la primera concesión de una patente de producto farmacéutico realizado a finales del año 2013 es un hecho que vale la pena destacar  y constituye un punto de inflexión para todo el sistema de protección de las innovaciones en el Paraguay.

La concesión de la patente supuso la contestación de las objeciones de la Oficina de patentes y del Ministerio de Salud.  Asimismo constantes reuniones con el Examinador, todo ello en un periodo de tiempo no menor a 6 meses.

La primera patente otorgada con el No. 4293 a un reconocido laboratorio norteamericano para compuestos inhibidores de enzimas de proteína quinasas servirá sin dudas para consolidar la protección de las innovaciones en esta área.   

Cualquier información adicional que requieran estamos a disposición para servirles, Departamento de Patentes del Estudio Berkemeyer.

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